Encontrar una caries en un niño suele llevar rápidamente a una pregunta: “¿Hay que empastarla?”
A veces sí. Otras veces estamos ante una lesión muy inicial y todavía podemos actuar de una forma mucho más conservadora. Y, sobre todo, que tratemos ese diente no debería impedirnos hacernos otra pregunta igual de importante: ¿por qué ha aparecido la caries?
Cuando un niño empieza a desarrollar varias lesiones, no nos interesa limitarnos a repararlas una detrás de otra. Revisamos la higiene, la alimentación, la frecuencia con la que los dientes están expuestos a azúcares, el entorno oral, determinados hábitos y, cuando hay señales que lo justifican, también la respiración y la función de la boca.
En KIMO trabajamos desde una odontología preventiva, mínimamente invasiva y orientada a las causas, procurando conservar el máximo tejido sano posible.
Tratar la caries de hoy y prevenir la siguiente
Una caries infantil no debería llevarnos directamente a la misma solución para todos los niños.
En KIMO clínica dental biológica, en Valencia, primero valoramos qué tipo de lesión existe y hasta dónde ha avanzado. Cuando todavía podemos trabajar de forma conservadora, priorizamos preservar el tejido sano y controlar la progresión. Cuando el diente necesita una restauración, la realizamos con el criterio más respetuoso posible.
Pero además queremos entender por qué esa caries ha aparecido.
Revisamos higiene, alimentación, hábitos, riesgo individual y, cuando existen señales que lo justifican, también respiración y función oral. De esta forma no nos quedamos únicamente en reparar el problema que ya vemos, sino que trabajamos para reducir la probabilidad de que aparezca el siguiente.
Si tu hijo tiene una caries o ya ha tenido varias, podemos valorar qué necesita ese diente y qué cambios pueden ayudar a proteger el resto de su boca.
