Si tienes problemas de dolores de cabeza, cuello o incluso acúfenos (pitidos en los oídos), esto te interesa

dolor de oído

En este artículo queremos compartir con vosotros la importancia de cuidar una de las partes según la experiencia de Rosa Navarro (Fisioterapeuta y Osteópata) que afectan a muchas personas sin que ellos los sepan. ¿Os gustaría saber cuál? Vamos a hablar sobre la ATM.

¿Qué es la ATM o Articulación Temporomandibular?

La Articulación Temporomandibular (ATM) es la articulación que existe entre el hueso temporal y la mandíbula. En realidad, se trata de dos articulaciones, una a cada lado de la cabeza, que funcionan sincronizadamente como una bisagra deslizante entre la mandíbula y el cráneo. Si os dais cuenta es la única articulación móvil entre los huesos de la cabeza.

Debido a la complejidad de estas articulaciones flexibles, la mandíbula puede moverse de arriba a abajo y de lado a lado, permitiéndonos hablar, masticar y bostezar. Los músculos se acoplan a estas articulaciones y las rodean, controlando su posición y movimiento.

¿Por qué es tan importante la ATM?

Las investigaciones actuales indican que la irrigación de la ATM se lleva a cabo por ramas de la arteria temporal superficial y ramas de la arteria maxilar, que a su vez son ramas de la arteria carótida externa. Esto nos señala la importante relación que existe entre el cráneo y el cuello ya que es la estructura por la que llega la sangre a la cabeza y a todas sus partes.

El drenaje venoso estaría dado por las venas temporales superficiales y por el plexo pterigoideo. Esto nos recuerda que, si no vacías algo no lo puedes llenar, por lo tanto, es importante que este sistema funcione correctamente para que pueda entrar de nuevo la sangre oxigenada al cráneo y sus estructuras.

La inervación sensitiva proviene del nervio mandibular, ramo del V par craneal (Trigémino) y sus ramos auriculotemporales, maseterino y los nervios temporales profundos. Es gracias a este nervio junto con el Nervio Facial por los que podemos mover la musculatura de la mandíbula para morder, hablar o masticar y gesticular también con los músculos de la mímica para expresar nuestras emociones.

¿Cómo puedo saber si mi ATM está bien?

Los trastornos temporomandibulares, comúnmente llamados trastornos de la ATM, son alteraciones que causan dolor y disfunción en las articulaciones y los músculos que controlan el movimiento de la mandíbula.

Una disfunción en la región de la cara o de la mandíbula puede provocar síntomas en cualquier parte del cuerpo desde el punto de vista de la fisioterapia a través de las cadenas musculares.

Algunos de los síntomas más frecuentes de la ATM son:

• Cervicalgia (dolor en la región cervical o cuello)
• Mareos
• Vértigo o inestabilidad
• Acúfenos (pitidos en los oídos)
• Molestias en los músculos de la cara y/o garganta
• Bruxismo (tendencia de ciertas personas a apretar fuertemente los dientes o hacerlos rechinar deslizando o frotando los dientes uno sobre el otro).
• Dolor de mandíbula y/o bloqueo
• Sensación de fatiga de la mandíbula
• Dificultad para abrir la boca, crujidos en la mandíbula
• Problemas de mala oclusión
• Dolores de cabeza
• Dolor de espalda
• Este dolor puede trasladarse al oído, cabeza o dientes afectando a la masticación, deglución o fonación.

¿Cómo es el tratamiento de la ATM?

Las técnicas utilizadas desde la fisioterapia y la osteopatía son tratamientos a través del cráneo, boca y/o mandíbula y de toda la musculatura relacionada con esta zona ya que está conectada directamente a través de la musculatura, fascia y otras estructuras con la cara, el hioides, la lengua, las cervicales, la clavícula, el esternón, las escápulas, las costillas… y sus repercusiones en cualquier parte del cuerpo.

Se realizará a través de técnicas de masaje y estiramiento atendiendo a su relación con el trabajo de la postura, de la respiración y técnicas de relajación.

En mi experiencia profesional, en varias ocasiones he tenido que comenzar el tratamiento a distancia (empezando por el diafragma torácico por su relación fascial) ya que eran pacientes que tenían mucho dolor en la zona de la ATM.

Es una zona muy sensible en muchas personas que hasta poder llegar a abordar la articulación Temporomandibular de manera directa con técnicas como la electroacupuntura, técnicas osteopáticas o tratamiento de la musculatura interna de la boca hemos tenido que seguir un proceso de relajación previo de otras estructuras a distancia.

Es importante siempre respetar el umbral del dolor del paciente en éste y en todo tipo de técnicas. Igualmente son métodos efectivos y menos dolorosos.

En #KIMO apostamos por los tratamientos no invasivos para acabar con las disfunciones localizas en la ATM y sobre todo prevenir equilibrando funciones como la masticación.